Detectar y Prevenir el consumo de drogas en nuestros hijos
23/Oct/2017 15:37

Uno de los mayores temores que pueden tener los padres es que su hijo adolescente entre en el mundo de las drogas por no saber cómo impedirlo. A pesar de las campañas que hay para evitar el consumo, parece que este va en aumento y es desde los hogares y la educación que se puede evitar, teniendo la sinceridad como estrategia principal. No hay una receta para conseguir evitarlo al 100%, pero sí existen estrategias para poder prevenir que ocurra.
 
Muchas veces los hijos conocen más de estos temas que los propios padres. Pero la mayoría de las veces, la información que poseen no es cierta y está basada en creencias erróneas, como lo que les cuenta un amigo, lo que ven en los medios de comunicación o encuentran por Internet.

¿Cómo saber si mi hijo se droga?

Solo son señales
Si tienes la sospecha de que tu hijo consume drogas hay algunos comportamientos que te puedan dar pistas. Pero recuerda que solo son pistas porque la adolescencia es una época de cambios muy drásticos en el adolescente y ver en tu hijo uno o más indicadores no significa que esté consumiendo drogas. Puede haber otros motivos que le hagan cambiar su comportamiento y solo podrás saberlo teniendo una buena comunicación con tu hijo/a.

Aunque si ves señales en tu hijo durante un tiempo, notas cambios bruscos en su comportamiento, en su aspecto físico y piensas que puede estar consumiendo es conveniente que hables con tu hijo y que acudáis a un profesional.

Cambios en su comportamiento.

Hay que tener muy presente que la adolescencia es una época de grandes cambios internos, pero a veces si duran en el tiempo estos cambios o resultan demasiado extraños hay que estar alerta.

Muestra desinterés por las reuniones familiares
Incumple normas de casa
No cumple con sus responsabilidades del hogar
No cumple su hora de llegada a casa
Agresividad física o verbal con otros
No dice con quién va o a dónde sale
Miente
Te pone excusas a sus actos
Pasa más tiempo en su habitación que en familia
Desaparecen cosas de valor en casa o incluso notas que te falta dinero
Decoración en su habitación con cosas relacionadas con drogas

Cambios en su personalidad.

Que notes estos cambios en tu hijo adolescente no significa que esté consumiendo drogas, es por eso que debes tenerlo claro antes de acusarle.

Olvidadizo, despistado
Signos de depresión
No quiere estar cerca de los familiares o aquellos que les quieren en su hogar
Parece siempre enfadado o confundido
Cambios extremos del estado de ánimo
Paranoia
Se siente preocupado y negativo
Puede estar muy cansado o con ganas de hacer muchas cosas
Rebelde
No se siente o no parece tan feliz como tiempo atrás
Cambios en sus hábitos de sueño
Si tu hijo no se siente bien aconséjale que acuda a un médico y así podréis tener un diagnóstico más acertado.

Cambios en su aspecto físico.

Huele diferente, casi siempre a alcohol, marihuana o tabaco
Pierde o gana peso de forma extraña
Parece descuidado dejando a un lado su higiene y su aspecto físico
No se alimenta bien y parece más cansado
Cambios en sus actividades sociales
Aunque este tipo de cambios pueden ser típicos de la edad también pueden ser señales.
Se ausenta de las clases escolares
Baja su rendimiento escolar
Hace nuevas amistades olvidándose de sus amigos de siempre
Empieza a cuestionar la autoridad adulta constantemente
Le cuesta concentrarse
Pierde interés en actividades que antes le gustaban

Sé cauto.

Recuerda que es una etapa difícil y no debes tomarte todo esto al pie de la letra, aunque tampoco debes dejarlo pasar. La comunicación con tu hijo sigue siendo esencial para poder prevenir el consumo de las drogas. Además, también puedes hablar con sus profesores o amigos para poder tener una visión más clara.

Si tienes casi la certeza de que tu hijo es adicto a algún estupefaciente, entonces puedes comprar un test de drogas y evaluar la posibilidad de someterlo al mismo con el fin de obtener la confirmación final.

¡Cómo prevenirlo!

Sinceridad en las conversaciones.

No dejes este tema como un tema tabú. No significa que le tengas que contar a tu hijo tu experiencia pasada en el caso que hayas tenido contacto alguna vez con drogas, pero si te pregunta: "¿Has consumido drogas alguna vez?" Es aconsejable que seas sincero. Tener una buena comunicación es esencial con un hijo adolescente, y aún más cuando se trata de un tema tan importante como este. Es por eso que tu hijo debe confiar en ti y si intuye que mientes no lo hará en absoluto.

Tu experiencia le puede dar más credibilidad a tu rechazo actual. Para ello, dale información y subraya los daños que las drogas hacen en las personas sobre todo en la adolescencia cuando el cerebro aún está desarrollándose. Explícale casos reales de personas que lo han perdido todo por culpa de las drogas. Si es necesario infórmate sobre el consumo de drogas para poder explicarle el tema con conocimiento.

Escucha a tu hijo.

Escuchar a tu hijo significa conocerle mejor. Para ello, debes escucharle atentamente, saber qué habla y cómo lo hace, sin recriminaciones ni prejuicios. Deja que tu hijo se exprese y muéstrale respeto por sus opiniones. Recuerda que mostrarlo en sus opiniones no significa tener que estar de acuerdo con todo lo que dice, pero sí saber mostrarle de forma asertiva tus pensamientos respetando los suyos.

Marcar límites.

Tu hijo debe tener claro que como padres desaprobáis totalmente el consumo de drogas. Por tanto, hay que mantener una disciplina en casa, aunque si tu hijo las ha consumido alguna vez, debe sentir compresión por vuestra parte y que le ayudaréis a no probarlas nunca más. No demonices las drogas porque si no tu hijo estará tentado de transgredir las normas. Hay que tener un fuerte posicionamiento y decir no a las drogas es a cualquier tipo que exista.

Enseñar a decir no.

Hay que aprender a decir no a lo que no es adecuado para nosotros. Es muy frecuente que los adolescentes accedan al consumo de drogas por seguir al grupo. Por ello, es muy importante criar a tus hijos con una buena autoestima, que sea una persona segura de sí misma y sepa decir no cuando realmente se quiere decirlo.

Conoce a los amigos de tu hijo.

Conocer a los amigos de tu hijo es imprescindible porque, además de generar confianza, es importante para poder anticipar posibles conductas de riesgo. Asimismo, también es importante conocer a los padres de sus amigos por si algún día debes localizarlos.

Habla con tu hijo.

Mantén una comunicación fluida con tu hijo/a adolescente. De este modo podrás tener una relación de confianza con tu hijo y podrás detectar más rápidamente si hay alguna situación de riesgo.